“No hay nada más fuerte que un hombre que decide cambiar y esa es una de las cosas más importantes que debe entender el panameño”.

Por Lucía Domínguez  

 

Su nombre es sinónimo de risas, de parodia, de reconocer que muchas veces los políticos no están a la altura de las circunstancias sociales del país, pero que siempre queda espacio para una sonrisa. 

Este actor, guionista y director ha sabido conquistar al público con películas como Operación Causa Justa (2019), Congelado en Rusia (2018), Sancocho Presidencial (2022) e Ilegítimo (2017).

Su cine combina el humor, la crítica social y una mirada humana sobre la identidad panameña. 

En esta ocasión nos habla de su nuevo proyecto, “De aquí a la China”, una comedia romántica que explora el choque cultural entre Panamá y China, pero también los lazos que nos unen.

Con este nuevo título, Elmis mezcla romance, comedia y acción, y promete llevar al espectador desde las tierras altas de Chiriquí hasta las calles de Shanghái y Pekín. La película no solo plantea un viaje físico, sino también un recorrido emocional y cultural: el de un interiorano que, en busca del amor, se enfrenta a sus propios cuestionamientos para descubrir que la identidad panameña es más compleja y rica de lo que solemos reconocer.

¿Cómo nace la idea del guion de la película “De aquí a la China”?

Todas las historias normalmente vienen de lo que uno conoce, de lo que uno vive. Es muy difícil hablar de lo que no se ha vivido o sería muy malo yo haciendo eso. “De aquí a la China” es una película que habla de este clash cultural que existe entre Panamá y China. O sea, la cultura china ha estado con nosotros desde siempre, igual que otras culturas en Panamá, pero siempre nos sentimos como diferentes, como si ellos allá y nosotros acá. Y de cierta forma todos somos Panamá. 

Entonces, la película es sobre esa búsqueda y también surge de la pregunta ¿cómo es China? China es como lo tenemos en mente nosotros los panameños. En China pelean karate, qué comen, cómo viven. Muchos panameños han ido y las historias que me cuentan son increíbles. Una de las preguntas que responde la película es ¿cómo sería un interiorano que pise China? Qué ocurriría con esto, con estas diferencias que tenemos, pero a la vez con estas cosas que nos unen. Es la historia de un amor imposible entre una chinita y un interiorano de Panamá y sobre esa búsqueda de identidad y esa lucha por el amor, porque, a pesar de que somos diferentes en muchos aspectos, de cierta forma, todos somos panameños.

¿De qué va el argumento?

Es la historia de amor de un joven del interior del país enamorado de una joven china que conectan en algún momento de la vida por sucesos inesperados. Pero, de la noche a la mañana, ella desaparece y este personaje comienza su búsqueda a tal punto que llega a China a buscarla.

La película habla de hasta dónde estamos dispuestos a llegar por amor. Mi personaje, en búsqueda de María, termina encontrándose a sí mismo también, es una historia romántica con acción, música y baile al estilo panameño.

La película habla de vicios que heredamos y que normalizamos como cultura, el hecho de que, desde muy joven, le dan alcohol y que no saben lidiar con sus emociones complicadas; el hecho de que en la familia no se hable de temas importantes y también hay un tema muy muy presente en Panamá que es un racismo cultural, que vemos a las personas que nacieron en Panamá pero que son de otra cultura o que vienen de otra parte como otros, sin darnos cuenta de que siempre hemos sido un crisol de razas, los tratamos como aparte y de cierta forma somos uno y hasta que no nos demos cuenta de que somos uno, vamos a seguir repitiendo estos errores – que me parece que es un error-, entonces la película habla de esos temas, obviamente con mucha comedia, es una carta de amor, no quiero confundir esta respuesta, es una carta de amor a mi país, pero también un reclamo de cosas que están ahí y no nos da la gana de olvidar.

¿Quiénes conforman el elenco?

Estamos en búsqueda de esos actores, todavía estoy en pruebas de casting. La película tiene esa esa mezcla entre sabiduría popular, acción, comedia, romance, momentos muy divertidos, pero también muy emotivos y eso es lo que estamos buscando. Todavía no puedo dar una lista de actores, el primer actor soy yo, que voy con el personaje del sombrero una última vez y por ahora estamos en esa búsqueda de estos actores panameños que les interese salir en esta industria que naciendo en Panamá y que genera mucho empleo, pero que también es arte y que queda para siempre en nuestro país.

¿Cuáles serán las locaciones?

La película será grabada entre tierras altas de Chiriquí; en la ciudad de Panamá, en exteriores e interiores y partes de Colón, por eso vamos a tener actores de las diferentes provincias. Pero también filmaremos en China, iremos a Shanghái, Pekín, entre otros lugares de China, que son muy hermosos y son muy espectaculares. Entonces será esa mezcla entre un interiorano que ama su tierra, pero que tiene que salir de su zona de confort y poner las cutarras en la muralla China por primera vez.

¿Cuáles han sido los principales retos de la filmación?

Lo más difícil de una filmación en Panamá es poder ejecutarla con fondos privados porque esta película no es del Fondo Nacional de Cine, ni es patrocinada por el gobierno. Nos falta que las empresas se enamoren de patrocinar arte, no es fácil y creo que es uno de los retos más difíciles porque a nivel de locación, de estructura, de actores y actrices pues ahí vamos sobre la marcha, entrenando personas, dándoles cursos de actuación, dirigiéndolos, tratando de hacer lo que se pueda con lo que tenemos. Pero siempre es necesario la producción y la producción ejecutiva, ese es uno de los retos más difíciles que tenemos.

¿Cuál es el conflicto principal que enfrenta el protagonista en “De aquí a la China”?

Mi personaje enfrenta una lucha – te digo esto, pero también hay mucha comedia – pero él está marcado por el dolor, por la violencia heredada debido a los vicios del alcohol, cosas que son de cierta forma culturales en nuestro país, en el interior, por ejemplo, y que debería ser vista, hablada y encontrar la raíz para cambiarla. Entonces este personaje está marcado por esos conflictos y de cierta forma siente que es una persona que no merece ser amada y cuando conoce a esta chica, se aferra a ello como una de sus opciones para no terminar de caer en el abismo por completo; y, buscándola a ella, termina encontrándose a sí mismo.

¿Qué verdades incómodas de la sociedad panameña se abordan en la película?¿Cómo se refleja la identidad panameña en los personajes y situaciones de la película?

Esta es una película que representa a Panamá en toda su picardía, su música, su encanto, su realismo mágico, sus bailes, sus personajes, pero a la vez también se enfrenta a esta cultura de la que no se habla porque en Panamá se ve la cultura como un accesorio. Solo en los momentos en que se celebra lo hermoso que es nuestro país y las representaciones que tenemos, pero hay cosas también muy de fondo con las que tenemos que reconciliarnos con nuestra humanidad, o sea, los vicios, las conversaciones difíciles, la familia, el ego, el machismo, la violencia heredada y las preguntas difíciles que nos debemos hacer, ¿qué desaprender? No hay nada más fuerte que un hombre que decide cambiar y esa es una de las cosas más importantes que debe entender el panameño.

Si es una comedia (nos confirmas) ¿De qué manera el cine nos alivia de los problemas cotidianos? 

Yo siento que el panameño le encanta reírse, pero como un método de sanación. La película hace que te rías de verdad de nosotros mismos, pero a la vez tiene temas importantes que sí me gustaría tocar. Soy una persona que creció en su casa riéndose todo el tiempo, con mis tíos, o sea está en mi ADN. Todo es un chiste. Pero hay cosas importantes de las cuales conversar y nos podemos reír, pero también hay que traerlas a la mesa. Esto es una comedia en la que te aseguro no vas a parar de reírte. Imagínate a un panameño en China. ¿Cómo sería eso? Ya con hacerte esa pregunta, ya tú sabes que va a dar risa pero hay momentos en que, con todo y el humor que tenemos, debemos ponernos serios, si no vamos a seguir igual.

¿Cómo ha sido el proceso de conseguir financiamiento?

El cine es una industria muy poderosa que genera empleo, que muestra tu país, que mueve el turismo, que mueve muchas cosas que no tienen que ver con el cine. Por ejemplo, las comidas, los transportes, todo alrededor de una provincia donde se graba una película sale beneficiado. También promociona el arte que salva vidas, tanto en los barrios como en los pueblos. Por eso es que insistimos tanto en que haya más fondos de cine y más fuertes. Esta es una película de bajo presupuesto, pero es un ejercicio para mostrar a las nuevas generaciones y a las no tan nuevas que sí se pueden hacer proyectos, que, si tienes hambre de contar historias, se puede. Tres de las películas que he hecho como productor están entre las siete más vistas del país. Quiere decir que no importa los presupuestos. Ahora, el financiamiento es importante porque yo quisiera hacer muchas cosas que se quedan por fuera, pero eso me inspira a continuar. Y pareciera que entre cada película que hago, más difícil es conseguir el presupuesto y yo pensaría que es al revés.

¿Cuándo tienes planeado estrenarla?

“De aquí a la China” es una película que está pensada para estrenarse en el 2026. Si todo sale bien, comenzamos rodaje en diciembre y parte de enero. Pero estamos cuadrando el viaje a China, no es que sea lo más importante y la verdad es que estamos muy contentos, muy contentos de que esto se dé. Ojalá pase buscando nuevos talentos, buscando financiamiento. Pero estamos listos para estrenar el próximo año y ver qué va a pasar con esta película que creo que el panameño la va a disfrutar mucho.