Apoyar la creación para imaginar el futuro
El arte ha sido históricamente un espacio de resistencia, reflexión y construcción de sentido colectivo. En un contexto global marcado por transformaciones sociales, tensiones políticas, crisis climáticas y una aceleración tecnológica sin precedentes, la creación artística se vuelve más necesaria que nunca. Apoyar a los artistas no solo implica respaldar la producción cultural, sino también garantizar la diversidad de miradas, lenguajes y experiencias que permiten imaginar futuros posibles. En este escenario, iniciativas como el CHANEL Culture Fund cobran un valor especial al apostar por creadores con enfoques multiculturales y multidisciplinarios, capaces de dialogar con realidades complejas desde distintos territorios y disciplinas.
El CHANEL Culture Fund ha anuncido a los ganadores del CHANEL Next Prize, el premio internacional de artes y cultura de la Maison. En su tercera edición, este reconocimiento bienal distingue a diez artistas contemporáneos de diez países distintos que están redefiniendo sus campos y dando forma al futuro de la cultura. Cada uno de los seleccionados recibe 100,000 Euros en financiamiento sin restricciones, además de un programa de mentoría y acompañamiento de dos años junto a socios culturales como el Royal College of Art de Londres.
La generación 2026 del CHANEL Next Prize destaca por su diversidad y carácter transversal. Los artistas trabajan en áreas que abarcan las artes visuales, la performance, el diseño, la música y el cine, demostrando cómo las fronteras entre disciplinas son cada vez más permeables. Este enfoque refleja una visión contemporánea del arte como un ecosistema interconectado, donde el cruce de lenguajes es una herramienta clave para pensar el presente.
Entre los ganadores se encuentra Ambrose Akinmusire, músico y compositor estadounidense cuya obra transita entre el jazz y la música clásica contemporánea. Reconocido como uno de los trompetistas más destacados de su generación, Akinmusire combina virtuosismo, experimentación y una profunda reflexión social en una carrera que incluye nominaciones al Grammy y presentaciones en los escenarios más prestigiosos del mundo.
Desde Portugal, el bailarín y coreógrafo Marco da Silva Ferreira aporta una mirada que une la danza urbana, contemporánea y las culturas del club. Su trabajo convierte el movimiento en un espacio de diálogo sobre herencia cultural, identidad y comunidad, desdibujando las jerarquías entre lo académico y lo popular.
La artista y compositora Pan Daijing, nacida en China y radicada en Berlín, desarrolla una práctica que integra música, cine, performance e instalación a gran escala. Sus obras transforman la arquitectura en experiencias sensoriales inmersivas, planteando una relación orgánica entre sonido, cuerpo y espacio.
En el ámbito del cine, la cineasta india Payal Kapadia ha sido reconocida por su capacidad para difuminar los límites entre documental y ficción. Sus películas exploran la memoria, los sueños y la vida cotidiana en la India contemporánea, consolidándola como una de las voces más relevantes del cine internacional actual.
La artista visual surcoreana Ayoung Kim utiliza tecnologías digitales, simulaciones y medios generativos para investigar cómo las identidades y los cuerpos se transforman en la era digital. Su trabajo cuestiona la relación entre lo humano y lo tecnológico, abriendo debates sobre autoría, agencia y multiplicidad.
Desde Nigeria y Alemania, Emeka Ogboh centra su práctica en la escucha y el sonido como herramientas para explorar la memoria, la migración y la globalización. Sus instalaciones multisensoriales proponen experiencias corporales que conectan historia y presente más allá de los relatos tradicionales.
La coreógrafa y artista colombiana Andrea Peña construye universos escénicos donde el cuerpo es un espacio de hibridez y empoderamiento. Su trabajo, influido por la memoria ancestral colombiana y el diseño industrial, plantea nuevas formas de narración desde la danza contemporánea.
La artista y diseñadora mexicana Bárbara Sánchez-Kane investiga el cuerpo como territorio político, donde se negocian poder, deseo e identidad. A través de la moda, la escultura y la performance, reconfigura símbolos cotidianos y cuestiona los códigos tradicionales de la masculinidad.
El artista visual francés Pol Taburet crea mundos en los que lo real y lo sobrenatural conviven. Sus pinturas e instalaciones, pobladas por figuras enigmáticas, combinan referencias del Caribe y de la historia del arte occidental para explorar lo imaginario y lo ancestral.
Finalmente, el artista español Álvaro Urbano es conocido por sus entornos inmersivos que fusionan ficción y realidad. A través de esculturas, arquitectura y elementos botánicos hiperrealistas, investiga narrativas ocultas, experiencias queer y memorias olvidadas de los espacios.
El CHANEL Next Prize se inscribe en una tradición centenaria de la Maison en apoyo a las artes, iniciada por Gabrielle Chanel y su cercanía con las vanguardias de su tiempo. Al respaldar a estos diez creadores, el CHANEL Culture Fund no solo impulsa trayectorias individuales, sino que reafirma el papel del arte como fuerza transformadora, capaz de generar pensamiento crítico, empatía y nuevas formas de imaginar el mundo en una época que exige miradas plurales y valientes.












