La fuerza de la esperanza

Cada día que las tengo en mis brazos a mis hijas, es una confirmación de que los milagros existen. Cuando tomé la decisión de congelar mis óvulos (hace años) lo hice pensando en el futuro y preparándome mental y físicamente.

Por Lucía Domínguez  Fotografías Federico Galbraith

 

Convertirse en madre es siempre un viaje transformador, pero hacerlo tras un proceso in vitro y recibir la bendición de mellizas convierte la experiencia en un verdadero milagro. En esta entrevista, la creadora de contenido Lily Vargas comparte cómo la fe, la paciencia y el amor la guiaron en cada paso, revelando aprendizajes profundos sobre maternidad, resiliencia y autenticidad. Entre sueños cumplidos, nuevos retos y proyectos inspiradores, nos abre su corazón para mostrar que la vida se ilumina cuando se vive con propósito y con ganas de vivir. Simplemente.

Acabas de estrenarte como mamá de mellizas gracias a un proceso in vitro. ¿Cómo ha sido esta experiencia y qué aprendizajes te ha dejado?

Ha sido la experiencia más transformadora, sagrada y milagrosa de mi vida. Mis hijas llegaron después de un camino lleno de esperanza, oración y paciencia, y cada día que las tengo en mis brazos es una confirmación de que los milagros existen.

La Virgen de la Dulce Espera y Dios me sostuvieron cuando mis fuerzas flaqueaban, y hoy puedo decir con el corazón abierto que todo valió la pena.

Este proceso me enseñó que las promesas se cumplen, que la fe mueve montañas y que ninguna espera es en vano cuando el amor es el motor. Siempre quise ser madre; ese ha sido, desde que tengo memoria, mi más grande y hermoso sueño. Por eso, cuando tomé la decisión de congelar mis óvulos (hace años) lo hice pensando en el futuro y preparándome mental y físicamente para estar plena y sana en cada etapa del proceso.

El acompañamiento que recibí fue increíblemente humano. Sentí que había un equipo comprometido no solo con los pasos médicos, sino con mi bienestar, con mis emociones y con mi sueño de ser mamá. Cada cita, cada explicación, cada momento de apoyo se sintió como un cuidado genuino, lleno de calidez y humanidad.

El proceso fue emotivo, intenso y a la vez lleno de aprendizaje. Me enseñó a confiar en mí misma, a honrar mis decisiones y a mantener la fe incluso cuando la incertidumbre aparece. Es importante rodearse de personas y profesionales que te acompañen con respeto y humanidad. Cada camino es distinto, pero cada esfuerzo puede transformarse en la alegría más grande de tu vida. Pienso que también fue clave estar siempre positiva, pese a todo.

¿Qué retos has enfrentado al equilibrar tu rol de madre con tu carrera?

El mayor reto ha sido entender que no tengo que ser una madre perfecta, sino presente. He tenido que aprender a soltar, organizarme mejor y aceptar que algunas cosas pueden esperar.

Pero también he descubierto que mis hijas son ahora mi mayor motivación. Ellas me hicieron ver que mi carrera puede avanzar desde un lugar más amoroso, auténtico y pleno.

La maternidad no me frenó: me elevó y me dio un propósito nuevo.

¿Qué valores o enseñanzas esperas transmitirles a tus hijas?

Sueño con que mis hijas crezcan sabiendo que fueron deseadas, esperadas y amadas desde antes de existir. Quiero inculcarles la fe, la gratitud, la bondad, la resiliencia y la certeza de que las mujeres podemos lograrlo todo con trabajo, perseverancia y esperanza. Deseo que ellas caminen por la vida con luz propia, sabiendo que Dios las acompaña en cada paso, de que yo siempre estoy y estaré para orientarlas y apoyarlas en lo que me necesiten.

¿De qué manera has conectado con la audiencia a través de las redes sociales?

He conectado desde la vulnerabilidad y desde el corazón abierto.

Compartir mi proceso, mis alegrías, mis luchas y mis momentos más humanos ha creado un puente real con mi comunidad.

Creo que nos unimos cuando reconocemos que no estamos solas, que todas atravesamos desafíos y que la maternidad, los sueños y la fe nos pueden unir más de lo que imaginamos.

¿Qué consejos darías a quienes quieren iniciar en la creación de contenidos digitales con credibilidad y autenticidad?

Mi mayor consejo es que sean auténticas, transparentes y fieles a su esencia. La gente siente cuando hay verdad detrás de las palabras.

Hablen desde su experiencia, desde su corazón y desde sus valores.

Construyan comunidad, no solo números.

Y recuerden siempre que la credibilidad nace de la coherencia entre lo que uno vive, lo que comparte y lo que inspira.

Eres reconocida como influencer en el mundo de los viajes. ¿Qué destino te ha transformado más y por qué?

Siempre digo que no me considero “influencer”, porque no creo en el concepto de influir en las personas. La gente es libre, piensa, decide y elige qué tomar y qué no de lo que comparto.

Yo solo cuento mis experiencias desde el corazón, y quien quiera recibir algo de eso, lo hace desde su libertad. Por eso prefiero definirme simplemente como una figura pública que comparte vivencias reales.

En cuanto a los destinos, cada lugar deja una huella distinta, pero hubo uno que me transformó profundamente: Chile. 

Tuve la oportunidad de ir a la Patagonia, un lugar que llaman “el fin del mundo”, y fue una experiencia que me dejó sin aliento. La inmensidad de sus paisajes, los glaciares, la fuerza de la naturaleza y la tranquilidad de esos lugares me enseñaron a valorar la vida, a respirar con conciencia y a conectarme profundamente conmigo misma. Chile me recordó que los viajes no son solo ver lugares, sino vivirlos con intensidad y dejarnos transformar por ellos.  Estar allí me hizo sentir pequeña ante tanta belleza, pero a la vez fuerte, abrazada por un mundo lleno de magia.

¿Cómo logras que tus experiencias de viaje se conviertan en contenido atractivo y útil para tu comunidad?

Intento capturar no solo el lugar, sino la emoción.

Mi contenido nace de compartir lo que aprendí, lo que sentí y lo que puede servirle a otra persona para vivir una experiencia más plena.

Me enfoco en detalles reales: cómo llegar, cómo disfrutar, qué vale la pena.

La autenticidad siempre conecta porque la gente quiere recomendaciones de alguien que realmente vivió el lugar.

¿Qué papel juega la transparencia y la responsabilidad al recomendar destinos o marcas a tus seguidores?

Para mí, es fundamental. Mi comunidad confía en mí, y esa confianza es un tesoro que cuido con el alma.

Solo recomiendo lo que realmente pruebo, lo que me funciona y lo que puedo respaldar con honestidad. 

La responsabilidad es parte de ser creadora: tus palabras inspiran e invitan a consumir o no un producto.

Y yo quiero que cada recomendación sea un acto de respeto hacia quienes me siguen.

¿Qué nuevos proyectos tienes en mente ahora que estás viviendo esta etapa de maternidad? 

Estoy pensando en crear contenido más íntimo, pero siempre con respeto absoluto hacia mis hijas y cuidando su privacidad. Quiero compartir momentos reales de mi vida de madre, pero desde la conciencia de protegerlas y de enseñar con el ejemplo la importancia de la seguridad y el cuidado de los niños.

Además, estoy trabajando en proyectos que acompañen a otras mujeres en su camino hacia la maternidad, la fe y el amor propio. También vienen iniciativas relacionadas con viajes con bebés y rutinas reales que integren esta nueva versión de mí: más sensible, más fuerte y más consciente de lo que significa ser madre hoy en día.

¿Cómo imaginas tu comunidad digital en los próximos años, especialmente con la integración de tu vida familiar?

La imagino creciendo conmigo, acompañándome en esta nueva etapa donde la maternidad y los sueños se entrelazan.

Visualizo una comunidad aún más unida, amorosa, llena de intercambio, de apoyo, respeto y de historias reales.

Quiero que mis hijas crezcan viendo una comunidad que se inspira mutuamente, que cree en los milagros y que sabe que la vida se transforma cuando hay amor, fe y propósito.

Si tuvieras que hacer todo de nuevo, ¿lo harías?    

Sí, sin dudarlo. Con tal de tenerlas a ellas conmigo, mis hijas, haría todo de nuevo. Cada procedimiento, cada espera, cada dificultad, valió la pena. Hoy soy feliz y, por primera vez, me siento completa. A todas las mujeres que están soñando con ser madres, quiero decirles que sí se puede, incluso si sienten que porque no tienen pareja no podrán lograrlo o que los caminos parecen imposibles. 

Las pruebas y los obstáculos existen para ser superados, y cada dificultad es una oportunidad para descubrir tu fuerza interior. Todo se puede lograr si de verdad tienes las ganas de luchar y el corazón dispuesto a seguir el sueño de ser madre. Quiero enviar un mensaje lleno de amor y apoyo: yo también estuve en algún momento en ese lugar de miedo al futuro, (lo entiendo perfectamente y es normal). Pero aprendí que la mente juega un rol importante y que el corazón nunca miente. 

Si tu sueño es ser madre, honra ese deseo y hazlo por ti, con fe, paciencia y valentía. Tu camino puede ser diferente, pero la alegría que sentirás al abrazar a tu hijo o hija es incomparable. 

Cada esfuerzo, cada lágrima y cada espera valen la pena. Tu sueño es posible y tu fuerza es más grande de lo que imaginas.

 

Vestido Barbara Reyes  (@barbarareyesfd)

 

Vestido Zara, Coche Leyla Luna (@Ladyluvintage_store)

 

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Vestido Celi Pizán (@celipizan)

 

 

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Skincare  Dra. Loyda Alejandra Rodríguez (@dra.loydaalejandra)