Mamá presente, mamá de hoy
Soy una mamá muy presente y pendiente en la vida de mi hija y también una mamá polifacética que avanza con sus ideas y proyectos a la par.
Por Lucía Domínguez Fotos cortesía Sergio Madrid
Ser mamá sin renunciar a sus sueños. Es la decisión que ha tomado Sheldry Sáez, la creadora de contenido y emprendedora panameña con quien conversamos en esta edición.
Sheldry siempre ha estado involucrada en múltiples proyectos, posee una mente inquieta y ahora, en su rol de mamá, nos cuenta que la clave es la organización, tener una planificación diaria es lo que le permite ser una mamá presente.
Con una honestidad increíble y una sensibilidad admirable, Sheldry nos abre las puertas a su realidad cotidiana, donde la intuición y el amor se entrelazan para construir una vida balanceada. Desde los desafíos invisibles hasta las pequeñas victorias que transforman los días, su historia nos recuerda que el verdadero éxito no siempre se ve, pero sí se siente.
¿Cómo ha transformado la maternidad tu visión del éxito y del propósito de vida?
La maternidad ha transformado por completo mi visión de éxito, antes lo relacionaba con el logro de metas, ahora éxito para mí es vivir un balance que me permita dedicar tiempo a educar y ver crecer a mi hija. Y aunque mis propósitos se mantienen, ahora tienen más profundidad porque cumplir con ellos representará un ejemplo para Bruna Angelina.
¿Qué es lo más retador de ser mamá mientras lideras tantos proyectos?
Mi reto más grande ha sido delegar el cuidado de mi hija mientras trabajo, quisiera poder tenerla a mi lado siempre y también daría lo que fuera por tener a mi mamá, la abuela de Bruna, más cerca.
¿Hay algún momento en el que hayas sentido que no podías con todo? ¿Cómo lo manejaste?
Sí, recuerdo que a más o menos un mes de haber nacido Bruna, le hablé a mi esposo hecha un mar de lágrimas porque me sentía abrumada y con incertidumbre sobre el futuro. Cuando me he sentido así, siempre lo manejo dándome tiempo para tomar decisiones, me gusta pedir opiniones a personas en las que confío y sentarme con mi agenda a organizar mi vida.
¿Qué tipo de mamá te defines y qué valores buscas inculcarle a tu hijo/a?
Soy una mamá muy presente y pendiente en la vida de mi hija y también una mamá polifacética que avanza con sus ideas y proyectos a la par. Quiero que mi hija sea una mujer buena, que le desea el bien a los demás, que se alegra del éxito de los demás y que además se enfoca en construir la vida de sus sueños. Disciplinada, perseverante, soñadora…
¿Cómo logras estar presente emocionalmente, aun cuando tienes una agenda tan demandante?
He procurado de que hayan sido muy pocas veces las que no he dormido en casa, mi bebé aún es muy pequeña, en esos casos hago videollamada y le pido a mi esposo, suegra y mamá que estén más pendientes de lo normal, que la acompañen. Eso me hace sentir tranquila.
El resto del tiempo soy estricta con mi agenda, tener tiempo para compartir con mi hija cada día no es negociable.
¿Qué le dirías a otras mujeres que sienten culpa por trabajar y ser mamás al mismo tiempo?
Cuando damos lo mejor de nosotras no hay por qué sentir culpa. El trabajo es importante para mantener un hogar, nuestros sueños como mamás también son importantes. Pienso que la clave está en sacar un espacio para todo lo que es importante en nuestra vida, PRIORIZAR y organizarnos de una manera que sigamos presentes y pendientes en la vida de nuestros hijos, aunque tengamos que salir a trabajar.
¿Cómo organizas tu día para cumplir con todos tus roles sin descuidarte a ti misma?
Agendo absolutamente todo para poder dedicarle un espacio de tiempo. Tanto lo personal como lo profesional y soy fiel a lo que me comprometo.
¿Qué hábitos o rutinas son clave para mantener ese equilibrio?
Para mí es clave empezar mi día temprano y accionar. También entender que hay un momento para todo, que en estos momentos no pueda hacer un proyecto en particular no quiere decir que es el fin, ya habrá tiempo el próximo año. Vivir hoy es prioridad.
¿Qué papel juega tu pareja en ese balance familiar y profesional?
Mi pareja siempre ha sido importante en ese balance, un hogar necesita de trabajo en equipo, de dividirnos los roles y sobre todo, de un papá presente. Gracias a Dios cuento con mi pareja y aunque es verdad que al final del día, la balanza se inclina a más tareas para la mujer en cuanto a hogar y maternidad, siempre lucho por equilibrar esa balanza. Es lo justo.
¿Has tenido que renunciar a algo importante para sostener este estilo de vida?
Ahora que soy mamá he tenido que ser más selectiva y entender que la etapa de decir a todo que Sí ya pasó. Ser mamá definitivamente mejora tu capacidad para elegir.
¿Cómo manejas la presión de ser referente para tantas mujeres?
Nunca ha sido una presión, yo solo me enfoco ser fiel a mis valores, en ser yo misma y en cumplirme. Y en ese trayecto, empoderar e inspirar a la mujer. Claro que ser un referente es motivo de halago y orgullo, agradezco mucho el cariño que siempre recibo.
En “Miss CEO”, hablas de organización y crecimiento personal, ¿cómo adaptas esos principios a la maternidad?
La maternidad requiere de flexibilidad en la agenda para salir adelante con todos los roles y de ser muy leal a uno misma para no olvidarse. “Miss CEO” te inspira a lograr el mejor balance posible y te da herramientas claras.
¿Qué mensaje clave quisieras que toda mujer que te lee se lleve?
Que es posible construir la vida de tus sueños y que no te conviertas en tu propia enemiga. Cuando crees en ti misma todo cambia. También inspirarlas a practicar la sororidad, sobre todo cuando somos madres, apoyarnos las unas a las otras es indispensable.
¿Qué herramientas prácticas recomiendas para mujeres que sienten que no les alcanza el tiempo?
No hay tiempo para todo; pero sí para lo que es importante para ti. Recomiendo 100% usar agenda, aprender a priorizar, aprovechar la tecnología, delegar/dejarse ayudar y ser flexibles. Construir una red de apoyo es importante.
¿Qué haces cuando tu planificación no sale como esperabas?
Fluir y dejar también que la vida me sorprenda.








