Múnich/Oxford. 2026 marca un hito importante para MINI: hace 25 años comenzó la producción del MINI moderno bajo el Grupo BMW, un cuarto de siglo definido por la innovación, el diseño y el inconfundible espíritu británico. Con un lugar único en la vida cotidiana, desde las calles de la ciudad hasta las pantallas de cine, MINI ha dedicado los últimos 25 años a consolidar su legado, combinando tradición con innovación moderna y placer de conducción, conquistando los corazones de millones de conductores en todo el mundo.
Fundada en 1959, Mini nació de la visión de Sir Alec Issigonis, cuyo revolucionario concepto de coche pequeño respondió a los desafíos de su época redefiniendo la forma en que se podían combinar espacio, eficiencia y placer de conducción. Con sus dimensiones compactas, su innovadora tracción delantera y su excepcional agilidad, el Mini clásico trascendió rápidamente su propósito original para convertirse en un icono del automovilismo. Los éxitos en el automovilismo en la década de 1960, especialmente bajo el nombre Cooper, afianzaron la reputación de Mini como un coche que ofrecía un auténtico placer de conducción que superaba con creces su tamaño.
A lo largo de las décadas, Mini se arraigó profundamente en la cultura popular, siendo adoptada por artistas, diseñadores y conductores por igual, y reconocida mundialmente como una expresión única del carácter británico. Un nuevo capítulo decisivo comenzó con la adquisición de la marca por parte de BMW Group, que preservó el legado de MINI al tiempo que abrió las puertas a un futuro sostenible. El primer MINI moderno, diseñado por BMW Group, salió de la línea de producción en la planta de Oxford el 26 de abril de 2001, marcando el inicio de una nueva etapa que fusionaba su inconfundible ADN de diseño y la sensación de conducción de un kart con tecnología moderna, calidad superior y relevancia contemporánea.












