Para el otoño, la colección explora esta dualidad a través de una sastrería refinada con notas de inspiración vintage: corsetería, cota de malla y hombros definidos que emergen con sutileza. Una paleta profunda y terrosa, iluminada por bordados metálicos, suma profundidad y elegancia, dando forma a contrastes esenciales. La propuesta se articula en un diálogo delicado entre suavidad y fuerza, donde la sastrería pulida se encuentra de manera orgánica con curvas sensuales y un sportswear audaz.


















