Dra. Dora Martínez – Dermatóloga

En Panamá, el sol no toma vacaciones. Sus rayos ultravioleta acompañan cada día del año y la piel, silenciosa, los recuerda: una mancha que se oscurece, un lunar que cambia de forma. Aunque el melanoma representa solo una pequeña fracción de los cánceres de piel es responsable de la mayoría de las muertes asociadas a esa enfermedad.   Detectarlo a tiempo puede marcar la diferencia entre una simple revisión y un diagnóstico que salve vidas.

Por qué revisar los lunares importa

El cáncer de piel suele pasar inadvertido porque las lesiones son pequeñas y cambian lentamente. La mayoría de las personas tiene entre 10 y 40 lunares, y muchos son inofensivos. Sin embargo, tener muchos lunares o lunares atípicos aumenta entre dos y cuatro veces el riesgo de padecer melanoma. Los dermatólogos recomiendan vigilar cualquier marca siguiendo la regla ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, Color desigual, Diámetro mayor a seis milímetros y Evolución en tamaño o textura. La autoexploración mensual y la consulta anual con un especialista no son una exageración, sino la mejor forma de detectar cambios tempranos. Aproximadamente el 90 % de los melanomas se consideran prevenibles si se detectan y tratan a tiempo.

La primera jornada de revisión de lunares

Con esa realidad en mente, ClinicPiel organizó su primera Jornada de Revisión de Lunares el 5 de julio de 2025. La cita se realizó en el domo del Parque Omar de Ciudad de Panamá, entre las diez de la mañana y las dos de la tarde. Durante esas cuatro horas más de 300 personas acudieron para recibir un examen cutáneo gratuito. Los médicos de la clínica trabajaron como voluntarios; una fila ordenada de pacientes pasó por manos expertas que, con la ayuda de dermatoscopios, identificaron las lesiones sospechosas. A ellos se sumaron dermatólogos de otras instituciones que, movidos por un profundo sentido de responsabilidad social, donaron también su tiempo y conocimientos para ampliar la cobertura. De cada cien pacientes revisados, se detectaron dos casos de cáncer de piel, un indicador que confirma lo útil de estas jornadas. Las personas con hallazgos sospechosos recibieron citas preferenciales en las instalaciones de ClinicPiel, donde la tecnología de dermatoscopia digital permite un diagnóstico más profundo y la planificación de tratamientos específicos. La jornada no sólo trató de diagnósticos. Se convirtió también en un foro educativo: mientras aguardaban su turno, los asistentes aprendieron cómo realizar un autoexamen de la piel, a reconocer la regla ABCDE, a aplicar protector solar de amplio espectro (factor 30 o mayor) y a buscar sombra durante las horas de mayor radiación. Comprendieron que la mayoría de los melanomas aparecen como lesiones nuevas y que una visita anual al dermatólogo puede marcar la diferencia.

Una iniciativa de responsabilidad social

ClinicPiel concibió la jornada como un ejercicio de responsabilidad social. La clínica movilizó a su equipo médico sin cobrar honorarios y contó con el apoyo de un abanico de patrocinadores que aportaron recursos logísticos y materiales. Empresas relacionadas con la dermatología y el cuidado personal: Global Skin, Grupo Infinity, Eucerin, Medihealth, L’Oréal, ACM/ISISpharme, ISDIN, Martiderm-BABE-Catalysis, Medimex, Naos Skin Care, Frezyderm, C.G. de Haseth & Cía., BKCI Correa, Siegfried, Tiny Moments, Agua Cristalina, Riba Smith, Copias 2×5, facilitaron insumos, equipo y apoyo operativo. Muchos de ellos montaron stands y booths donde se ofrecían productos para el cuidado de la piel y se explicaban los métodos de autoexamen, creando un ambiente de feria de salud ameno y agradable. Algunas marcas, conscientes del calor de ese sábado, brindaron bebidas frescas que ayudaron a sobrellevar la jornada. 

Al final del día, Don Lee ofreció un almuerzo a los voluntarios, cerrando la actividad con un gesto de agradecimiento tras varias horas de atención.

Más allá de la logística, la jornada evidenció que la sociedad civil quiere participar en la prevención. Los propios pacientes se convirtieron en promotores al contar a amigos y familiares lo que habían aprendido. En un país donde la incidencia de melanoma ha oscilado entre 62 y 104 casos al año y donde la exposición solar es intensa durante todo el año, estas pequeñas acciones de educación y detección temprana son un escudo fundamental.

Un movimiento que aspira a crecer

ClinicPiel no actúa en solitario. La idea de revisar lunares de forma gratuita se inspira en iniciativas internacionales como Euromelanoma, que en 2025 advirtió que los casos de cáncer de piel podrían aumentar un 40% para 2050 si no se refuerzan las campañas de prevención. En Panamá la situación actual es manejable gracias a la baja incidencia comparada con otros países, pero el ascenso lento de los números de 62 casos en 2021 a 104 en 2022 invita a no bajar la guardia. Al finalizar la jornada, el equipo organizador tomó nota de lo que funcionó y lo que debe mejorar: reducir los tiempos de espera, ampliar el horario y sumar más puntos de atención en distintas zonas del país.

La meta es que esta jornada se convierta en una cita anual y que otras clínicas y hospitales se sumen al esfuerzo. Más ojos mirando lunares significan más posibilidades de detectar a tiempo un cáncer que, aunque infrecuente, puede ser letal. Para ClinicPiel, la enseñanza principal es sencilla: en un país bañado por el sol, dedicar unas horas a examinar la piel y educar sobre fotoprotección puede traducirse en vidas prolongadas y en familias tranquilas. La medicina, en este caso, se ejerce no sólo con bisturí y microscopio, sino con presencia, información y cuidado compartido.