La historia detrás de una vida saludable que inspira a miles.
Un cambio que empezó por necesidad y se convirtió en pasión: Con el objetivo de transformar su salud y lograr una mejor calidad de vida, tuvo la generosa idea de compartir su conocimiento y sobre el tema y ayudar a otros.
Por Lucía Domínguez Fotografías Federico Galbraith
Cuando la ves, lo primero que notas es el brillo de su piel, una textura tersa, un tejido limpio y suave, luego caes en cuenta de que te está compartiendo un consejo de bienestar físico, te invita a practicar un hábito para mantener la buena salud y enseguida quedas enganchada. Porque claro, esa piel radiante solo puede ser el resultado de una buena alimentación, hidratación necesaria, ejercicio regular, adecuadas horas de sueño, entre otros.
Lo que comenzó como una búsqueda desesperada para aliviar problemas de salud terminó convirtiéndose en un estilo de vida y una misión para inspirar a otros. Tras años de dolor y consultas sin respuestas definitivas, ella decidió cambiar sus hábitos alimenticios y explorar el poder de la suplementación y las hierbas. El resultado no solo transformó su salud, sino que le dio la certeza de que podía ayudar a quienes enfrentaban problemas similares. Hoy, combina su presencia auténtica en redes sociales con un negocio de productos saludables cuidadosamente seleccionados, demostrando que la pasión, la persistencia y el conocimiento pueden abrir caminos hacia un bienestar real y sostenible.
¿Cómo empezó tu interés por los hábitos alimenticios saludables y qué te motivó a compartirlo en redes?
Después de atravesar problemas de salud y consultar a varios doctores, tanto en Panamá como en el extranjero, sin encontrar una solución definitiva, decidí explorar cambios en mis hábitos y en mi alimentación. Ese camino no solo transformó mi salud, sino que se convirtió en mi estilo de vida y en mi trabajo. Empecé a compartirlo en redes porque, a raíz de mi interés en la suplementación y en los tratamientos con hierbas, me di cuenta de que había muchas personas a las que podía ayudar.
¿Hubo alguna experiencia o situación personal que marcara tu camino hacia la vida saludable?
Hace años sufrí de una condición muy común pero sumamente dolorosa llamada H. pylori, la cual me provocó deficiencias nutricionales, desbalances hormonales y múltiples síntomas que afectaban mi calidad de vida.
¿Cuáles fueron los principales retos cuando decidiste dar tus primeros pasos como creadora de contenido?
Comencé de forma muy orgánica, compartiendo lo que yo hacía, mis hábitos y lo que me funcionaba. No tuve grandes retos porque no vivo de mis redes ni las monetizo, lo que me permite ser muy abierta y auténtica. Creo que muchas personas se interesan por estos temas porque sufren problemas similares a los que yo tuve, y porque la medicina convencional muchas veces trata los síntomas, pero no la raíz.
¿Cómo eliges los temas y consejos que compartes?
Normalmente hablo de lo que tengo en mente en ese momento, o de lo que estoy probando y viviendo. Este es un camino en constante evolución, siempre hay algo nuevo que aprender.
¿Cómo te preparas con la información que ofreces al público?
Realicé un curso de nutrición en Harvard Medical School, siempre estoy actualizándome con expertos como Dave Asprey y Gary Brecka y, más que todo, tomo cursos con la doctora Courtney Hunt.
¿Qué tipo de contenido conecta más con tu audiencia y por qué?
Todo lo relacionado con resistencia a la insulina y pérdida de peso. Se estima que hasta un 70% de la población podría verse afectada, y en la comunidad latina el consumo de carbohidratos es especialmente alto.
¿Qué mitos sobre alimentación saludable escuchas con más frecuencia y cómo los enfrentas?
La alimentación saludable es tan polémica como la religión. Por eso comparto lo que me funciona a mí, sin imponerlo. Un mito común es que la carne roja causa cáncer. En mi opinión, es uno de los alimentos más completos que existen.
¿Cómo nació la idea de abrir tu propia tienda de productos saludables?
Todo se dio de forma natural. Empecé como distribuidora y, aprovechando que ya tenía un local, decidí traer suplementos. Conseguir marcas de alta calidad fue un reto, ya que Panamá es un mercado pequeño y muchas empresas no se interesan. Por suerte, soy muy persistente. 😁
¿Qué criterios sigues para seleccionar los productos que ofreces?
Busco marcas que prioricen la pureza y la limpieza en sus fórmulas. Consumir suplementos de mala calidad puede ser peligroso y este es un sector poco regulado. Por eso, solo trabajo con empresas que comparten esos valores. Me llena de orgullo colaborar con marcas como Ancient Nutrition, Gaia Herbs y BioOptimizers.
¿Cuál es el producto estrella de tu tienda?
El colágeno y la berberina son los más solicitados por mis clientes.
También cuentas con un restaurante de comida saludable, cuéntanos más sobre este sitio.
A un costado de la tienda suplementos, contamos con un restaurante donde ofrecemos distintos bowls cargados de proteína y postres saludables con opciones sin azúcar, sin gluten, keto, para personas que buscan opciones saludables.
Para alguien que quiere mejorar sus hábitos alimenticios, ¿por dónde debería empezar?
Eliminar los aceites vegetales, priorizar la proteína animal y las grasas saludables, y enfocarse en la calidad de los alimentos. En Panamá tenemos acceso a muy buenos productos locales.
¿Cómo mantienes la motivación para seguir un estilo de vida saludable?
Cuando tienes energía y te sientes bien física y mentalmente, no quieres hacer nada que ponga en riesgo ese bienestar. En mi caso, cuando salgo de mis hábitos, lo noto de inmediato.
¿Qué proyectos o metas tienes para el futuro, tanto en redes como en tu negocio?
Seguir aprendiendo. Actualmente, me dedico a tomar cursos con doctores en medicina alternativa sobre temas que van más allá de la alimentación, como el impacto de la luz solar en las hormonas y la salud mitocondrial. Quiero llevar ese conocimiento a mis clientes, seguir buscando marcas innovadoras y dejar que el camino me vaya guiando hacia donde deba llegar.











