La metamorfosis del mundo natural forma parte de la esencia de Chanel: desde el amor de Gabrielle Chanel por la sencillez y la complejidad de los colores y materiales naturales —unido a un corte esencialista— hasta la extravagancia hipernatural e iridiscente de la puesta en escena, el adorno, la fantasía y el vuelo. Ambos aspectos constituyen referentes fundamentales, al igual que las mujeres que lucen estas prendas como una expresión de sí mismas sin complejos.