El nuevo “flagship” de VW es el más inteligente y tecnológicamente avanzado auto de producción fabricado en Wolfsburg. Ahora en su tercera generación, el SUV grande de Volkswagen ha sacrificado un poco de habilidades fuera de carretera para convertirse en una camioneta de alta tecnología para la carretera. Ponerlo simple, es la propuesta de Volkswagen para competir contra el Audi Q7, Porsche Cayenne, Mercedes GLE y el BMW X5. Esta es una batalla de campeones, si la ha habido alguna vez. Construido sobre la plataforma increíblemente flexible “MLB Evo”, el VW usa la misma arquitectura de bastidor del Q7, Cayenne, Bentayga y Lamborghini Urus. Eso significa suspensión hecha de aluminio, una carrocería que es de bastante aluminio y otras medidas para ahorrar peso, en el propulsor, enfriamiento, exosto, electricidad y asientos. El diseño del Touareg se ha refinado con líneas más poderosas y esbeltas que agregan un aire de sofisticación y modernidad. Gracias a la premisa de compartir la plataforma, el auto de hecho ha crecido en tamaño pero ha bajado de peso (106 kg). Esto ha hecho que la arquitectura exterior de esta camioneta ha mejorado en proporciones y agrada la vista.
Esta vez todo se trata de tecnología y adentro observo la nueva reconfiguración de la cabina de VW, en décadas. Algunos materiales en el interior, bajo en la línea de los laterales interiores han sufrido en calidad para financiar la increíble pantalla doble que luce fantástica, súper minimalista y con la artillería técnica para respaldarla.
Como cualquier otro SUV grande construido sobre la plataforma MLB, Volkswagen ha logrado esconder el peso considerable del Touareg, casi que con magia. Gracias a las barras antiladeo electromecánicas de 48V en conjunto con la dirección activa, que simultáneamente aploma el ladeo del cuerpo. Caras y complejas medidas para esconder el peso, no obstante las medidas estás funcionan en la Autoprueba.
Con la suspensión de aire opcional, la marcha es refinada – absorbiendo pequeñas y grandes imperfecciones de nuestras calles con holgura. La dirección variable es directa, pero no le recomiendo en cuanto a rines, los de 21, quédese en rines de 20 máximo para confort de marcha. Todavía hay tracción total y un diferencial bloqueable central entre los ejes de mando, enviando hasta 80% a las ruedas traseras y hay cuatro modos de traslación (nieve/lodo, arena, gravilla y Expert), como parte del off-road pack que influyen en el mapa del acelerador, ECU y dirección. Esta opción implica un tanque de combustible con mayor capacidad y protección en los bajos.
Gracias al Innovision Cockpit complemente digitalizado, dos enormes pantallas pegadas una a la otra que afirman una notable ausencia de botones físicos en el bináculo de instrumentación. Es compatible con Android Auto y Apple CarPlay y hay un wifi “hotspot” que permite hasta ocho dispositivos conectándose al mismo tiempo. El ambiente de la cabina está masivamente mejorado. Hay potencial increíble adentro incluyendo visión nocturna para detectar humanos y animales en la oscuridad, luces LED Matrix y cámara de 360 grados y más…
El motor diésel de 6 cilindros y 3 litros es la opción que conducimos pues nos encantan los diesels por su torque y salida prodigiosa y la economía de marcha (mpg). El mismo de 258 hp está acoplado a una trasmisión automática de 8 marchas y un sistema 4Motion de tracción total. El 3.0 TDI V6 diesel es de sumo refinamiento. Las versiones de gasolina e híbridos están en el próximo horizonte…nos gusta mucho la variante R-Line, ópticamente es las más deportiva. Este VW no es tan deportivo como el Cayenne o tan familiar como el Q7 con tercera fila de asientos, pero es el más práctico y para todos los gustos. Ha sido diseñado para ser muy confortable debido a la muy bien afinada suspensión y el motor diesel de seis cilindros. Hay tres modelos: Elegance, Atmosphere y R-Line.