“El mejor vino es el que viene de los mejores terruños, donde podamos pasar, de la manera más simple y limpia, lo que el terroir ofrece a la botella”.

 

Gerente de Exportación de Bodega Catena Zapata para Canadá, Latinoamérica y el Caribe, Pablo Guiñazú viaja alrededor del mundo desde Mendoza, Argentina, con el fin de promover la filosofía detrás de estos exquisitos vinos mendocinos. Con cuatro generaciones, la bodega familiar logró trascender la vinicultura argentina con dos importantes logros: la resurrección del malbec y los viñedos de altura. En un ameno almuerzo organizado por Global Brands, tuvimos el placer de conversar con él y conocer más sobre la fascinante bodega.

¿Qué caracteriza a la Bodega Catena Zapata?
Es una bodega familiar que lleva más de 115 años elaborando vinos. La primera cosecha se elaboró en 1902, y ya son cuatro generaciones. Hoy por hoy, tenemos la tercera generación, conformada por el dueño de la bodega, Nicolás Catena Zapata, y la cuarta generación, conformada por su hija Laura Catena, quien está a cargo de la bodega como manager director.

¿Cuál es su filosofía?
Elaborar vinos desde Argentina que puedan competir contra los mejores vinos del mundo. La filosofía viene de la mano de la resurrección del malbec y los terruños de altura.

¿Cómo surgen estos viñedos de altura?
Antes de los años 80, la industria vitivinícola en Argentina se enfocaba más en volumen que en calidad. Cuando Nicolás Catena Zapata, tercera generación y doctor en economía, fue invitado a la Universidad de California en Berkeley, se dio cuenta de que los vinos de Napa estaban realizando una revolución vitivinícola al competir contra los mejores del mundo. En 1976, al quedar los vinos de California mejor posicionados en el famoso “Juicio de París”, Nicolás Catena Zapata se inspiró y volvió a Argentina con un sueño que llamamos el Catena Dream. Consistía en elaborar vinos argentinos que compitieran contra los mejores del mundo. En pos de buscar una mejor calidad, se convierte en pionero de los viñedos de altura. Se da cuenta de que, cuanto más alto nos vayamos sobre la cordillera de los Andes, la temperatura decrece y tenemos mayor intensidad lumínica. Allí, planta su primer viñedo al pie de la cordillera de los Andes, el viñedo Adrianna, que está a 5,000 pies de altura sobre el nivel del mar.

¿Qué beneficios le proporciona esta altitud al vino?
Mayor intensidad lumínica. La uva desarrolla pieles más gruesas cuyos componentes le dan mayor calidad. Al ser más frío el clima, se eleva la acidez del vino, haciéndolo más elegante, con mayor potencial de guarda y una maduración más lenta, por lo cual voy a tener los taninos más amigables, más fáciles de tomar y no tan agresivos.

¿Cómo logró Catena Zapata el renacimiento del malbec?
El malbec tuvo mucha gloria en la época medieval en Francia, pero casi desaparece por la filoxera. En esa época, un agrónomo francés trajo la planta a Argentina, donde encontró su hogar por no haber lluvias ni humedad. Luego, por crisis económica y bajo rendimiento, casi vuelve a desaparecer. No fue hasta 1995 que, a través de nuestro departamento de investigación y desarrollo, el Catena Institute of Wine, fundado por Laura Catena (bióloga y doctora), se estudia el malbec en Argentina y se seleccionan los 135 tipos de malbec de mejor calidad. Y esos son los que hemos replantado en nuestros viñedos. Allí empieza lo que llamamos el resurgimiento del malbec en Argentina gracias a Catena Zapata. Hoy, es la cepa emblemática y característica de Argentina.

Cuéntanos sobre el diseño de pirámide que tiene la bodega.
La pirámide de la Bodega Catena Zapata se construyó en 2001 y trata de replicar el Tikal que está en la ciudad maya de Guatemala. Al no tener una arquitectura característica en Mendoza, Nicolás buscó un estilo que pudiese distinguir al nuevo mundo. No quería hacer una inmensidad de bodega americana, ni un chateau clásico francés. A nivel mundial, Argentina representa el nuevo mundo en la industria vitivinícola, y las civilizaciones mayas, incas o aztecas fueron las nuevas civilizaciones (en comparación con los griegos, romanos y todo lo que fue el lado del Medio Oriente). La pirámide era una manera de representar, a través de la arquitectura maya, el nuevo mundo de la civilización americana, y jugar con la comparación del nuevo mundo en la industria vitivinícola.

¿Cuál es su vino favorito?
Nicolás Catena Zapata. Es nuestro vino emblemático y el único blend que tenemos. Es cabernet sauvignon y malbec, y me encanta cómo interactúan ambas cepas, cómo en la nariz siento toda la fuerza y la potencia del cabernet, los aromas más especiados, y en la boca toda la elegancia del malbec.

¿Qué hace que un vino sea un buen vino?
El viñedo donde se elabora. Algo que Nicolás Catena siempre nos comenta y que aprendió de su abuelo: Nada de lo que hagamos en bodega va a mejorar el vino, si el vino no viene de un buen terruño. Al estar sobre la cordillera de los Andes, los viñedos son muy heterogéneos; no hay una homogeneidad de tipo de suelo. Todo lo contrario, podemos empeorar el vino en bodega. El mejor vino es el que viene de los mejores terruños, donde podamos pasar, de la manera más simple y limpia, lo que el terroir me da a la botella sin tratar de poner mucho la huella del ser humano.

¿Qué opinas de la gastronomía y el vino en Panamá?
Panamá es uno de los lugares donde mejor vino se toma. Y eso viene de la mano del crecimiento de la gastronomía. Hay restaurantes de excelente nivel que han elevado la gastronomía y eso te hace elevar el consumo y la calidad del vino. Al tener una gastronomía muy variada, abres lugar a tener la cantidad de excelentes vinos que hay acá; amplio para todos los diferentes platos internacionales que encuentras, desde franceses e italianos, argentinos, pescados y pasta. Me encanta porque se puede comer muy bien.