La quinta generación no se parece a su antecesor y con una construcción monocasco de aluminio mucho menos pesado y menos comprometido, promete un desempeño mucho más moderno y ágil. Si el diseño no es una propuesta que te calma los nervios, pues hay partes muy resueltas, otras no tanto (la fachada posterior), que pretende suavizar la enorme masa de esa elevación. Ahora bien, si todavía estás enamorado de la tercera y cuarta generación de pureza utilitaria, también debes aceptar que cortaba el aire como un contenedor.