Hablo alto, soy entrón, mi lenguaje no es de príncipe y quizás eso cohiba a algunas personas que me han conocido.

Por Lucía Domínguez Fotografías Federico Galbraith

Inquieto, ocurrente y creativo son algunas características que asociamos con Diego de Obaldía, actor, escritor y productor de teatro y televisión. Su personalidad es tan desbordante que llega a sobrepasar el nivel de atención promedio del público. Sus chispas se agarran al vuelo y la única opción es lanzar una gran carcajada. Pero tengan por seguro que esta hilaridad viene acompañada de una crítica o una reflexión.

Diego es el creador de “1903: El Musical”, una de las producciones teatrales más exitosas en Panamá de los últimos años; los sábados a las 8:00 p.m. se le puede ver en el programa de humor “Quien TV” a través de Telemetro y próximamente estrenará otro musical, “Solo las estrellas bastarán”.

Cuando te vemos en redes es inevitable pensar cómo era este chico de niño, nos podrías contar cómo fue tu infancia?
Soy cédula 8, nací en el Hospital Nacional (en aquel momento Hospital de la Mujer) el 10 de mayo del 90, pero mi familia tiene raíces nicas y chiricanas, así que tengo 3 nacionalidades (ja ja).

Mi infancia fue relativamente normal, recibí una buena educación en amor y valores (allá lo que yo haya hecho con eso ja ja). Lo más importante fue que desde niño tuve mucha libertad, no sé si porque mi mamá confiaba mucho en mí o porque estaba muy ocupada trabajando, pero esa libertad me permitió desarrollar pasiones, habilidades, creatividad y soñar muchísimo deambulando por El Cangrejo. Caminaba mucho por la ciudad y aún (con todo el calor y la humedad) lo sigo haciendo para “groundearme” y hacer reset. Siempre me han inspirado mucho mi ciudad y mi país.

Hiperactivo desde niño, siempre con la urgencia de decir más de lo que mi anatomía es capaz de expresar. Afortunadamente el niño que fui no se ha ido, todavía estoy esperando que llegue el adulto, mientras tanto, me divierto en mi probablemente-eterna inmadurez.


Y en la adolescencia sufriste algún cambio en tu personalidad que quieras destacar?
Adelgacé, pero nunca dejé de comer como el gordito que fui.

Mi mamá empezó a trabajar en el Hotel Miramar en el año 2001 (a mis 11 años) y por más de una década me cuasi-crié ahí. Admirando la vista de la ciudad antigua y la nueva… Creo que fue el lugar donde forjé mi inspiración, admiración y amor por Panamá. Ahí soñé con todo lo que hoy estoy haciendo… Una vista más bonita que la que teníamos en el Edificio Bogotá de la Manuel Espinosa Batista… Hoy veo todos los días al Miramar, lo tengo a menos de un kilómetro de mi casa, pero trato de quedarme ahí cada vez que puedo… Es uno de los lugares donde mejor escribo.
 
¿Qué estudiaste? Por qué decidiste estudiar eso?
Decidí estudiar Comunicación Social en la USMA porque en aquel momento era lo más cercano que podía estar a mi sueño de escribir, actuar y producir mis creaciones… En aquel 2008 no había todas las plataformas y oportunidades para los creadores de contenido… Hoy, sinceramente, si tuviera 18, no sé si me metería en la Universidad para estudiar lo que hago. Mi carrera la construí principalmente en la práctica y en internet… y gratis.

También proyectas la imagen de ser una persona irreverente, ¿te consideras contestatario?
Antes lo era menos. Pero tanta injusticia y tanto desenfoque hace que la sangre hierva. No le tengo miedo a las represalias ni a los riesgos cuando la causa es fuerte.


¿Has tenido algún problema grave por tus opiniones en redes o tu manera de expresarte?
Amenazas de muerte (nacionales e internacionales), cizañas gallas, hasta de amigos, por temas “comerciales” u “oportunidades a futuro”, querellas infundadas y, bueno, Calle 50… Y bueno, aquí sigo.

Eres un joven preocupado por el acontecer nacional. Si bien es cierto que en los últimos años hemos visto que cada vez más jóvenes se suman al activismo ciudadano, también hay mucha indiferencia. ¿Qué opinas de esto? ¿Qué mueve el interés de la gente de tu generación? ¿Por qué crees que algunos son indiferentes?
No se mueven porque CREEN que no les ha afectado. No ven el efecto a mediano o largo plazo de la podredumbre del sistema. Piensan que nada harán protestando (pensamiento enormemente rebatido por los pelaos que han echado decretos y tumbado corruptos por protestar), y no sienten patriotismo… Siguen pensando que amar a Panamá es cantar el himno en el Rommel con la camiseta puesta… No entienden de la colectividad y del desinterés que realmente representa ser patriota.
Y bueno, las mil distracciones diarias que tenemos. Jalan más likes bailando Renegade en Tik Tok que alzando su voz por el país.


Una de tus principales herramientas de trabajo es la creatividad, ¿cómo alimentas esa fuente creativa?
Leyendo mucho, caminando, cabreándome.
Manejo por la ciudad media hora y traigo 10 historias nuevas a la casa.

Otro de tus soportes es el humor ¿por qué es importante poner el humor ante situaciones serias o difíciles?
El humor es un vehículo de transporte extremadamente efectivo. Mi principal objetivo cuando CREO algo es ENTRETENER. Por supuesto que educar, denunciar, culturizar, etc. son mis misiones más importantes, pero si lo que creas no entretiene, la audiencia no te pone atención… Aquí tenemos el oxidado sistema de educar a través de “retener en la memoria”; no de enseñar con pasión… Creo que 1903 le dio clases a muchos profesores de Estudios Sociales. Hubo plena, risas, baile, hip hop, chistes (la mayoría de estilo Quien TV) y sacó a miles de jóvenes inspirados por primera vez con su historia… Kudos aquí a Ayudinga que también enseñan con comedia, pasión y actualidad.

Cuando la gente ve tu trabajo podrían pensar que no hay preparación detrás de esas producciones, qué les puedes decir sobre la manera o la dinámica que tienes para sacar adelante tus proyectos artísticos y de producción televisiva? 
Jajaja, que están en lo correcto. Quien TV obvio lleva un proceso logístico y consume presupuesto, pero parte de esa magia es la improvisación. El éxito del programa se ha logrado porque no nos ven como un programa estructurado y burocrático, sino como un grupo de amigos locos haciendo relajo. Autocrítica, ad-libs y mucho desorden.

Por otro lado: 1903 El Musical fue nuestra demostración de que este equipo también hace cosas con calidad de exportación.

Pero antes de ponerme a hablar de técnicas de montaje o procesos de producción, prefiero decir: EL CONTENIDO MANDA, SIEMPRE. Puedes grabar tus cosas con un Blackberry o montar un show en la peatonal y si el contenido es bueno, te va a gratificar y va a pegar.


Por tu forma de ser ¿has sentido que las personas se cohiben ante ti?
Tengo una personalidad muy fuerte. No me restrinjo socialmente de ninguna manera. Hablo alto, soy entrón, mi lenguaje no es de príncipe y quizás eso cohiba a algunas personas que me han conocido.

Prejuicios tengo miles, pero con más de 10 años en esto, aprendí a que se me resbalen.

¿Qué significó para ti el éxito que tuviste con 1903?
Que en Panamá no hay imposibles. Y que estuve hueveando por demasiado tiempo. 

¿Nos podrías hablar de «Solo las estrellas bastarán”?
SLEB es mi primera obra de FICCIÓN HISTÓRICA. A diferencia de 1903: El Musical, donde los protagonistas ESCRIBÍAN la historia de la Separación de Panamá de Colombia, en SLEB los protagonistas serán víctimas de la dictadura y la subsecuente invasión de 1989.

Las épicas canciones de Horacio Valdes y Son Miserables parecen, irónicamente, haber sido escritas para la obra y no viceversa. Una historia de amor, desilusión, resiliencia, lucha y patriotismo ubicada en 1989.
Hoy que se publica esta entrevista estamos terminando de escoger al elenco. Hoy nos iremos a dormir soñando con la familia completa.

Sobre el elenco te puedo adelantar que para hacer una obra que compita con 1903: SOLO LAS ESTRELLAS BASTARÁN. Así que armamos una constelación.