“Un impulso muy simple y puro. Romanticismo sin flores. Emociones sin adornos,” explica Virginie Viard. “Movimiento, aire… para el desfile, sin marco. No me gusta delinear.” Libertad, energía, deseo por lo absoluto. Gabrielle Chanel – siempre – cuyo caballo de carrera se llamaba Romantica, el filme Les Biches de Chabrol para sus parisinas que son tan femeninas como amazónicas, y una foto de Karl Lagerfeld llevando un conjunto a rallas con botas sus botas de montar.

Para esta colección CHANEL Otoño-Invierno Ready-to-Wear 2020/21 “no hay vestidos, solo casaques. Pantalones de montar que abren sobre botas de siete lenguas, un guiño a aquellas que pertenecían a Karl. Por la primera vez veremos botones de prensa en conjuntos para darles un gesto más vivo,” continua Virginie Viard. Mucho negro y blanco. Solo unos toques de verde pálido y el emblemático rosado de la Casa. Una suavidad. Un esbozo, puntuado con joyería imponente.