Antonio Banderas es el actor, el activista, el empresario, el hombre seductor que, por más años que le sume al calendario, siempre conquista al mundo a punto de talento, humildad y por supuesto, de su buena pinta.

Su impecable carrera artística ha ido de la mano con el éxito que han tenido sus perfumes. Her Secret Desire es su más reciente fragancia, creada para una mujer libre e independiente.

Para Antonio, la vida puede ser definida por los olores. A veces, caminando Málaga le llega una fragancia de castañas asadas y eso lo traslada a los años 60, a la Málaga de su infancia. En esta entrevista nos ofrece su punto de vista sobre el enigmático mundo de los perfumes.

¿Qué es lo primero que sientes cuando hueles la fragancia Her Secret Desire?
Es muy complicado porque siento que es un producto más sofisticado de los que hemos hecho anteriormente. Me sugiere un mundo de la noche, un grupo de amigos, tranquilidad, relax, pero a la vez cierta sofisticación. Otra persona lo puede oler y ofrecerle un espectro completamente diferente al que yo tengo en la cabeza.
Los perfumes son elementos muy abstractos de comunicación. No son como la ropa, la ropa es más objetiva, el color, la materia…en la moda tú lanzas mensajes más concretos porque están más metabolizados por el público, un vaquero es un vaquero y se sabe que estás lanzando un mensaje diferente si llevas traje negro y corbata.
Pero el mundo de los perfumes es completamente abierto a interpretación. Los perfumes actúan sobre las pieles de una forma diferente, por la propia química de quien los recibe, por lo tanto, eso es bastante complicado.

Pero si analizamos todos los productos que he lanzado desde hace 22 años hasta ahora, observamos al principio que hay productos más frescos, con el uso de muchas frutas, melón, limón, era una cosa más joven, lógicamente porque yo también lo era (risas), eran más deportivos, perfumes más etéreos, con una salida más rápida.

A medida que han pasado los años, los productos se han ido sofisticando, fueron entrando aromas que lanzaban mensajes distintos, por ejemplo el tabaco, el café, el cuero, elementos que no estaban en los primeros perfumes que eran casi aguas de colonia.
Ahora, estos son perfumes que entran en lugares más complejos.

Yo siempre le he dicho a los perfumistas que no me gusta la agresión, no me gusta invadir el espacio del otro. Ocurre cuando entramos en un ascensor y hay una persona a quien se le fue mucho la olla invadiendo tu espacio. Me gusta que los perfumes, aunque sean sofisticados, mantengan una nota de sutilidad, que tengan un desarrollo sutil durante las horas.

¿Hay diferencia entre crear perfumes para hombres y para mujeres, en especial ahora que el concepto de género está evolucionando?
En algunos de mis perfumes masculinos se han usado sándalo y determinados elementos sobre todo orientales que hasta hace poco solo se usaban en perfumes femeninos.

Como bien dices no todo el mundo metro del hombre ha ido adoptando una sexualidad más abierta y eso es una constante dentro del mundo de la moda y de la perfumería. Y al contrario, hay aromas femeninos que adoptan aromas que antes eran explícitamente masculinos como el tabaco. Hay un juego de aromas que están en ambos territorios, casi de bisexualidad.

¿Qué es la feminidad?
La feminidad actual debe ser libre y absolutamente independientemente, no hay otro camino. Eso es lo que yo quiero para mi hija, quiero que sea libre, independiente, que tenga mucha personalidad, que sea capaz de coger su propio camino y después que tenga esa sutilidad del mundo femenino y ese amor por la vida que, de alguna forma, viene dado por el hecho de ser madre, que es algo que el hombre no tiene.

¿Cuál es el perfil de la mujer que lleva la fragancia Her Secret Desire?
Es una mujer libre, independiente, con personalidad fuerte pero al mismo tiempo con mucha dulzura.

¿De qué manera te involucras en el proceso creativo para la creación de las fragancias?
Para conceptualizar ideas, me siento con los perfumistas y hablamos, me van haciendo preguntas y con eso vamos formalizamos lo que queremos. Ellos me van observando, cómo voy creciendo, qué va pasando en mi carrera, cómo voy madurando y ellos van adaptándose a eso. Es un trabajo de observación. Es curioso, el trabajo del perfumista es un trabajo muy desconocido, pero en realidad son como pintores, ellos van recabando datos y después esos datos los van colocando sobre el lienzo. Pero yo hasta ahí, del mundo de la química y de cómo hacer un perfume yo no tengo ni idea. Por las cosas que me han contado ellos he ido aprendiendo cómo determinados aromas producen cierto efecto en las personas, pero no tengo esa información. Hubo un momento cuando comenzamos esta aventura con Puig que me regalaron un maletín y era una especie de juego porque había varios tarritos pequeñitos y no le ponían nombre, tenías que abrirlos y olerlos y tratar de averiguar qué estabas oliendo. Habían cosas muy reconocibles pero muy abstractas y no podías decir, se me remitía a algo que estaba en mi cabeza pero no sabía cómo decirlo, había por ejemplo un efecto que me producía uno y cuando vi lo que decía, decía “domingo por la mañana”, es decir, habían logrado sintetizar el efecto que producen los domingos por la mañana en algún lugar del mundo. Después tenían el efecto de sábanas recién lavadas guardadas en un armario del siglo XIX de madera de pino. Para las chicas jóvenes tenían sintetizado el efecto que produce el aroma de una bebida gaseosa.

¿Qué es lo que más te gusta de este mundo innovador de la perfumería?
Me interesa mucho cómo los seres humanos siempre queremos lanzar mensajes sobre lo que somos y lo que queremos ser y para eso utilizamos la moda, los perfumes, la pintura, que al final es muy primitivo, son cosas externas que producen efecto en los cinco sentidos. Yo soy una persona muy sensual y todo ese tipo de cosas me hacen mucho efecto.

Eres reconocido a nivel mundial por ser un hombre muy sensual…¿cómo lo logras?
No lo sé…supongo que es porque no lo pretendo. En la vida, el mayor enemigo del éxito es la ansiedad por conseguirlo. Si algo funciona bien para ti lo mejor es no tratar de intelectualizarlo, en la medida en que lo hagas ya deja de producir efecto. Uno debe pensar en lo que no está funcionando, pero si algo funciona, déjalo.

Has manifestado tu interés en las prácticas sostenibles y éticas en rubros como la moda, ¿cómo crees que han avanzado en estos esfuerzos?
El problema es que al día de hoy ser sostenible 100% es imposible porque encarece el producto y los márgenes se bajan hasta tal punto en el que no hay ganancias. Lo que están haciendo algunas compañías es experimentando con ciertos productos para ver cómo el público reacciona.

Lo cierto es que las que más contaminan son las marcas blancas porque hay mucho algodón y el algodón seca ríos enteros. El uso del índigo en los jeans ha secado ríos enteros en Turquía.

¿Cómo va el mundo del cine?
Dolor y gloria se presentó en Cannes, donde me dieron la Palma de Oro por interpretación; también me dieron un premio en el Festival de Múnich y la película en Europa ha sido acogida con críticas extraordinarias y la respuesta del público ha sido fantástica. Estamos muy contentos.
Ahora viene una película de Steven Soderbergh que realicé con Meryl Streep y Gary Oldman en Estados Unidos (The Laundromat). Están pasando cosas muy bonitas en el mundo del cine.