Esta temporada, el icónico Grand Palais de París se convirtió en el jardín mediterráneo de una enorme y hermosa residencia para presentar el desfile Alta Costura Primavera-Verano 2019 de CHANEL. Las veredas, muy a la francesa, se asemejaron a los jardines del siglo 18, cuando las flores jugaron un papel importante en las temáticas artísticas. En la actualidad, las vemos en el corazón de la colección: bordadas, pintadas, en encajes, en plumas, en resina y también en cerámica, incluso como joyas de cabello.
Como una temática central, observamos un detalle de construcción recurrente: un cuello o panel de vestido volteado al revés, un pliegue redondeado adornando una chaqueta, falda o escote, creando el efecto trompe-l’œil. En cuanto a siluetas, las chaquetas presentaron líneas firmes y angulares, que ocasionalmente, fueron irrumpidas con vuelos asimétricos o lazos de tela más robustos.