Nuevo Cayenne 2019, la verdadera esencia de Porsche

La mezcla picante de lujo, capacidad fuera de carretera y prestación deportiva es lo que espero de Porsche.
A la empresa alemana le tomó 53 años vender un millón del modelo 911, pero ha vendido 770,000 Cayennes en 15 años desde su lanzamiento en el 2002 y el número millón probablemente se marcará en tres años. A pesar de que somos fanáticos del 911, el deportivo de Stuttgart, Porsche, en este siglo XXI es la casa que el SUV Cayenne construyó.
Obviamente, la empresa no quiere enredar ese éxito, de tal forma que esta nueva tercera generación se parece mucho a la previa. Pasarruedas suavemente redondeadas, tomas de aire grandes, un capó impresionante y la zona acristalada/habitáculo con rasgos claramente Cayenne, se han llevado a esta interpretación nueva. Es ligeramente más bajo y menos ancho, pero Porsche no modificó la fórmula radicalmente. Este 2019 es totalmente nuevo, ninguna pieza de la carrocería es heredada, todo es nuevo y ahora el Cayenne se desarrolla sobre un nuevo bastidor.

 

Construido sobre la plataforma MLB que también forma la base de muchos Audi -incluyendo el SUV Q7- el Cayenne tiene un largo de 2.89m. entre ruedas, pero la nueva arquitectura viene con más aluminio estructural que reduce la masa ligeramente. El propulsor longitudinal se ubica justo antes del eje delantero. La familiar y excelente transmisión automática ZF de ocho marchas se fija directamente al motor y ahora incorpora un diferencial frontal.
El Cayenne 2019 viene con 3 propulsores en este momento. El turboalimentado de tres litros V6 de gasolina con 340 hp (objeto de esta autoprueba),un propulsor que comparte con el Audi S4 y S5 y el Porsche Panamera. De buena respuesta y muy silencioso, mueve este SUV de 4,500 libras sin esfuerzo. Desarrolla fuerza muy suavemente, nunca se hace notorio y es apropiadamente poderoso con 40 hp más de potencia que la versión anterior que pesaba más. La fábrica alega, conservadoramente, que alcanza las 60 mph en 5.6 segundos con launch control y 5.9 sin el mismo.

 

 

Por obvio, más dinero comparado con la motorización base, puede pedir un Cayenne S que acopla un bi-turbo de 440 hp y seis cilindros en V  de gasolina, y 2.9 litros de capacidad, comparado con la motorizacion base, la potencia adicional y 405 lb/pie de torque se hacen aparentes. La potencia para rebasar es suprema y el sonido desde las 3,000 rpm hasta redline es gutural y alto en volumen. Eso es lo único que molesta en la cabina, pero yo lo deseo, ya que el viento y el ruido de contacto con la calzada y las  llantas se mantienen al mínimo, como los de un auto de lujo.
Arriba de todo está el Cayenne Turbo, que ostenta 550 hp y 567 lb/pie de torque de un bi-turbo de 4.8 litros y ocho cilindros en V y sobrepasa la prestación del modelo anterior de acuerdo a Porsche. Solo 3.7 segundos le toma alcanzar las 60 mph. No sorprende que de  las tres motorizaciones que he mencionado, el V8 es el que mejor suena. Con una voz suave pero profunda y sonora  y unos escapes de ensueño en cuanto a sonido, al V8 le gusta,obviamente,anunciar su pedigrí.
Lo primero a notar en esta autoprueba es la suspensión y la dirección exepcional. El Cayenne tiene una servodirección asistida eléctricamente, pero contrario a otros fabricantes, Porsche ha descubierto cómo hacerla bien. Directa con suficiente resistencia mientras las ruedas frontales giran sobre el pavimento en una curva, la dirección es rápida, positiva y hace sentir al Cayenne de mucho menos peso que la realidad. Por primera vez el Cayenne tiene llantas más angostas adelante que atrás (255/55-19 adelante y 275/50 R-19 atrás en el base y el S.El Turbo: 285/40 R-21 y 315/35 R-21 atrás.

 

Si presiono en una curva de baja velocidad y la dirección en las cuatro ruedas (opcional) de serie en el Turbo,rota las ruedas posteriores en la dirección contraria u opuesta a las delanteras para ayudarlo a girar más eficientemente y con menos radio sobre su centro. Si aprieto fuerte el acelerador, el Sistema de Estabilidad no deja que el auto derrape, pero si presiono PSM una vez, el Cayenne se posiciona en modo Sport; si mantengo pulsado el botón me quita el paracaídas. En combinación con la suspensión de aire (opcional-de serie en el Turbo-),de hecho no hay ladeo. Puede que esto suene a muchas ayudas electrónicas para el comportamiento de este todoterreno deportivo, pero los sistemas operan en concierto, dotando al Cayenne de una prestación fluida y natural que no se siente artificial. Con la selección vasta de opciones, el Cayenne se siente más sedán deportivo que SUV.  El ladeo es prácticamente imperceptible en cualquier modelo. El confort interior es supremo, la suspensión maravillosa.